lunes, 1 de marzo de 2010

Víctima número uno


Todo comenzó cuando él me cagó.

Ximena no me entendía porque a ella nunca le habían roto el corazón y a tía Erika la tenía harta con tanto lloriqueo. Pero yo ya no podía más: necesitaba desahogarme con alguien o con algo lo antes posible.

En un día de depresión absoluta, se me ocurrió otra forma para consolarme. Cogí un cuaderno y un lapicero y las palabras comenzaron a salir fluidamente. En menos de diez minutos, tenía, en frente de mí, tres hojas llenas de sentimientos, pensamientos y deseos. El efecto fue increíble: una sensación de alivio y satisfacción recorría cada partícula de mi cuerpo, conforme me iba consolando. Fue en ese momento en que descubrí la que hoy considero mi forma de vivir. Descubrí que podía manifestar mis emociones libremente y descargarme cuando lo necesitara. Ese día, descubrí mi gran pasión en esta mediocre vida: escribir.

Sé que no todas las personas siguen este método para expresar sus emociones. Hay algunas que se ponen a llorar con el primer individuo que se cruza en su camino, otras que se echan a reír nerviosamente hasta llorar y hay otras que se aguantan el llanto hasta explotar. Eficientes métodos para todas ellas, me imagino. Pero si a mí me preguntaran por qué escribo, esto es lo que respondería:

- Escribo porque el escribir me hace sentir bien, me satisface y me complace. Puedo desahogarme cuando la depresión me invade y no hay nadie con quién hablar o cuando quiero hablar sobre algo de lo que no me atrevo a preguntar.

- Escribo porque me da la oportunidad de revivir los momentos más alucinantes que me han pasado o han pasado a mi alrededor y de darle un vuelco a las historias.

- Escribo porque es una forma de expresarme libremente y de dejar volar la imaginación. Puedo escribir sobre lo que yo quiero, a la hora que quiero y como quiero. Del amor o de la muerte, a las 9 de la mañana o las 4 de la madrugada, con un «carajo» o un «carambas» en su lugar.

- Y escribo porque no recibo ninguna respuesta a cambio. No hay nadie que se canse de escucharme o de leerme, nadie que me regañe, que me joda o que me calle.

Antes de despedirme, cito una frase sacada de Cartas a un novelista del escritor peruano Mario Vargas Llosa:

“La vocación literaria no es un pasatiempo, un deporte, un juego refinado que se practica en los ratos de ocio. Es una dedicación exclusiva y excluyente, una prioridad a la que nada puede anteponerse, una servidumbre libremente elegida que hace de sus víctimas unos esclavos”.

Si esto es cierto, entonces, yo, Alessandra Cavagnaro, me considero la víctima número uno.

10 comentarios:

  1. Siempre es bueno expresar lo que uno siente, piensa o desea...y escribiendo es una bonita forma de hacerlo :)

    @carlosgonzalesj

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  2. Claro! A mí se me hace mucho más fácil hacerlo por escrito. ¿A ti qué te funciona?

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  3. Escribo porque es una forma interesante de ordenar mis ideas. Cuando estas dan tantas vueltas en mi cabeza que se enredan entre sí, ponerlas sobre un papel (tradicional o electrónico) ayuda a ver las cosas de otra manera. Y claro, separando la paja del trigo, el resultado es un escrito bastante apetecible a los ojos del buen lector :)

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  4. @Tikki-kun Completamente de acuerdo. Aparte que volver a leer después de tiempo lo que has escrito es genial; yo al menos lo veo desde otro punto de vista, a veces más maduro :)

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  5. Yo escribo cuando tengo lapicero, sino canto. Yo canto para que el mundo sea feliz, que canten los niños que alcen la voz.

    y es que cuando las ideas no caben, una hoja de papel es el mejor recipiente. Escribir no me libera, me atrapa, me desconecta. Por eso lo hago, puedo dejar de ser quien soy para convertirme en quien pudiera.

    Javier Gamarra

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  6. no tengo el don de escribir, pero aprecio a quien lo tiene, lo unico liberador que tengo es la musica, y desaparecer en la naturaleza en completa soledad, como tu dices, ahi nadie me regaña o se aburre, ni me jode ni me calla, la naturaleza es 100% receptiva y silenciosa....un abrazo Desubicadita, como siempre, todo es chevere contigo =D

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    1. ¿Tocas música o solo la escuchas, Marko? De todas maneras, creo que cualquiera de las dos ya es un excelente refugio.

      Gracias por estar siempre ahí :)

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    2. Tocaba bateria en la adolescencia pero hace uffff que no lo hago; pero escucho musica desde niño, y lo primero que escuche fue la discografia completa de lo Beatles a los 9 años, desde ahi no pude dejar la musica,y de cualquier genero, solamente que sirva para alimentar el espiritu y la existencia, que sea productiva .. =) ... y gracias tambien por transmitir tu onda que es muy chevere, las tiras de Enriqueta son buenisimas, un grande abrazo Desu.

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